martes, 23 de enero de 2018

La palabra de Marichuy.

Luis Hernández Navarro
No les traemos cachuchas, camisas o paraguas, tortas, despensas, dice María de Jesús Patricio en algunas de las reuniones de la gira que encabeza. Lo que traemos es la palabra que nos mandaron decir.
María de Jesús Patricio –Marichuy la llaman los suyos– es la médica tradicional náhuatl que funge como vocera y candidata a la Presidencia por parte del Concejo Indígena de Gobierno (CIG). La palabra que lleva a las comunidades es la que le mandan decir los pueblos originarios que integran el concejo.
Desde el pasado 14 de octubre, Marichuy recorre gran parte del país. No para. Hasta ahora ha viajado a Chiapas, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Puebla, estado de México, Morelos, Hidalgo, Colima, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro y Ciudad de México. En la mayoría de esas entidades ha tenido reuniones no en las grandes ciudades, sino en comunidades remotas (muchas de difícil acceso) donde los pueblos indígenas viven y luchan.
En esos encuentros, María de Jesús ha hablado, pero también oído. El pasado 9 de enero, en Desemboque, Pitiquito, Sonora, resumió lo que esas otras voces le han dicho: Hemos escuchado los diferentes dolores que están viviendo estas comunidades, sobre todo las del sur de este México.
Le sorprende la gran cantidad de mujeres que participan, organizan, conducen y toman la palabra en esos actos. La mitad del cielo, usualmente invisible en las campañas políticas de los partidos institucionales, ocupa un espacio inmenso en la gira de la vocera del CIG. Es como si el caminar de Marichuy hubiera abierto un enorme boquete en las formas tradicionales de hacer política, por el que se han metido las mujeres organizadas del México de abajo a tomar el control de su propio destino.
María de Jesús nunca habla en nombre propio, sino de los pueblos que la eligieron como su vocera. No usa el yo, sino el nosotros. En las reuniones no pide que voten por ella, llama a organizarse. No dice luchen ustedes, sino luchemos todos. No pide que la apoyen, la ayuden o la sigan: invita a pensar juntos en el México que se quiere, a empezar a caminar juntos y no detenerse, a organizarse y luchar en común.
¿Por qué María de Jesús Patricio y el CIG participan en la coyuntura electoral si no están de acuerdo con los partidos políticos? ¿Por qué hacerlo si consideran que éstos han dividido y confrontado a las comunidades? Una y otra vez, lo ha explicado (https://goo.gl/p4DpWi ).
Participan en la contienda electoral no para llegar al poder ni para ser como los de arriba, sino porque quieren que volteen a ver a nuestros pueblos indígenas y escuchen los problemas que tienen. Porque buscan poner en claro que los pueblos no estamos de acuerdo con la forma en que están acordando allá arriba los que tienen el poder y los que tienen el dinero. Porque necesitan denunciar la imposición a los pueblos de megaproyectos que han traído destrucción y muerte, contaminación y deforestación. Porque deben prepararse para enfrentar la guerra que viene de las empresas, los gobiernos y los narcotraficantes, junto a la violencia que siempre los acompaña, sea de sus grupos de policías, militares o delincuentes. Porque les urge frenar los asesinatos, las desapariciones y los encarcelamientos que sufren al defender sus tierras, territorios y recursos naturales. Porque ya no quieren ser ignorados, abandonados y humillados. Porque hay comunidades que están a punto de desaparecer. Porque de ellos depende que siga habiendo vida para los que vienen atrás.
“Vamos a participar en este proceso –dijo la vocera del CIG, el pasado 12 de enero en Mesa Colorada, territorio guajirio– para que volteen a ver los medios y vean que nuestros pueblos están sufriendo, que tienen problemas de tierra, que tienen problemas de aguas contaminadas, que tienen problemas de minas que vienen y a cielo abierto contaminan, que hay hidroeléctricas, que hay gasoductos, que hay eólicas que contaminan la tierra, que hay transgénicos que están contaminando nuestros cultivos, nuestro maíz, nuestro frijol.”
La palabra de Marichuy no está dirigida sólo a los pueblos indígenas, sino, también, a los trabajadores del campo y la ciudad, las mujeres, los jóvenes, los estudiantes, los obreros, los maestros, porque –explica– este sistema capitalista no solamente está en nuestros pueblos, está en todos lados, está en todo el mundo. En esta lucha, que es propuesta desde los pueblos –dice– caben todos los que sientan que este México es nuestro, y que se lo están apropiando unos cuantos, unos que tienen el poder y que tienen el dinero, y que nosotros no les servimos, les estorbamos.
En pocos países en América Latina hay tantas luchas de resistencia como en México. Sin embargo, en su mayoría están dispersas y aisladas, como cuentas de un collar al que se le ha roto el hilo que las engarza. En su caminar por los pueblos y comunidades en resistencia, Marichuy y el CIG buscan enhebrar nuevamente esas cuentas para que formen un collar capaz de cambiar el rumbo de la historia.

Negocios y Empresas.

Se van inversiones a Estados Unidos
Miguel Pineda
Mientras el gobierno mexicano desoja la margarita para ver si efectúa una reforma fiscal, las inversiones se van a Estados Unidos. En el mundo actual no sólo es importante tomar decisiones adecuadas, sino hacerlo con la mayor rapidez posible.
Los países y empresas que reaccionan con rapidez ante los cambios tienen más posibilidades de crecer que aquellos que duermen el sueño de los justos. Por desgracia, el gobierno de Enrique Peña Nieto, en lugar de actuar así, se quedó pasmado ante una realidad que lo supera.
La primera inversión importante que se va es la de Chrysler, de Sergio Marchione. Esta armadora se llevará mil millones de dólares a una fábrica en Michigan para producir la Ram Heavy Duty, que se planeaba realizar en nuestro país. Para evitar problemas y mantener su presencia en México, Chrysler armará otra camioneta más pequeña, con una producción modesta. El resultado será un menor valor agregado y un número inferior de empleos generados en nuestro país.
Pero no sólo se van inversiones físicas de México, sino también se anuncian salidas de capitales financieros. Apple, de Tim Cook, repatriará de diversas partes del mundo 252 mil millones de dólares para invertirlos en Estados Unidos. Gracias a la reforma fiscal pagará 38 mil millones de dólares y generará 20 mil nuevos empleos en ese país.
Por su parte, Amazon, de Jeff Bezos, ya decidió que no realizará una inversión de 5 mil millones de dólares con la creación de 50 mil empleos en México, debido a que con la reforma fiscal le conviene más hacerla al norte de nuestra frontera.
En forma adicional, empresas dedicadas a la tecnología y al comercio anuncian que parte del ahorro obtenido con la reforma fiscal lo repartirán entre sus trabajadores. Por ejemplo, Walmart, de la familia Walton, que tiene cerca de un millón de empleados en Estados Unidos, aumentará el pago por hora de 9 a 11 dólares o, en su caso, otorgará un bono de mil dólares a cada trabajador, con lo que los asalariados gastarán más, reactivarán el consumo y generarán un mayor crecimiento económico, lo que se traducirá en mayor recaudación de impuestos.
Mientras tanto, el gobierno de Peña Nieto todavía no sabe qué hacer ante la fuga de capitales en nuestro país.
miguelpineda.ice@hotmail.com

El foro del miedo.

José Blanco
A partir de mañana, durante cuatro días, tendrá lugar en Davos, el 48 World Economic Forum Annual Meeting. Se reunirán los llamados líderes globales a tomar decisiones sobre el mundo al que dañan, ambiental y socialmente, de modo profundo y permanente. Cada uno pagará 55 mil dólares por su admisión, asunto que, desde luego, no les roba ni un minuto de sueño.
La propaganda dice que asistirá un número récord de jefes de Estado y de gobierno, aunque el apartado en que presume del número de asistentes está ilustrado con las fotografías de Emmanuel Macron, Theresa May, Donald Trump, Narendra Modi (India) y Justin Trudeau. El inefable Donald está ubicado, con todo el reconocimiento que les merece, al centro.
Klaus Schwab, fundador y director ejecutivo del Foro Económico Mundial, ha escrito para esta reunión: Nuestro mundo se ha fracturado debido a la creciente competencia entre las naciones y por profundas divisiones dentro de las sociedades. Y la ­envergadura de los desafíos que enfrenta nuestro mundo hace que sea más esencial que nunca la acción concertada, colaborativa e integrada. Nuestra reunión anual tiene como objetivo vencer estas líneas de fractura al reafirmar los intereses compartidos por las naciones, asegurando el compromiso de múltiples actores en la renovación de contratos sociales por medio del crecimiento inclusivo.
Ya resultan hilarantes o indignantes o hipócritas, según sea su sensibilidad, las que serán las conclusiones del foro 2018: que se pondrán de acuerdo para ¡vencer! los desgarros que presenta un mundo fracturado, debido a la competencia, dicen, entre las naciones y a las profundas divisiones dentro de las sociedades.
Las naciones no están en competencia económica, lo están las empresas multinacionales cuyos dueños viven en los países industrialmente desarrollados, mientras expolian a inmensas poblaciones del mundo subdesarrollado y subordinado. ¿Van a vencer, o al menos morigerar, la competencia económica? Fake news.
Hay, sí, una geopolítica donde las grandes potencias económicas y militares están en ruta de colisión.
La nueva estrategia nacional de Trump se llama competencia estrategia interestatal, y es su principal preocupación y no los ataques yihadistas, reportó el pasado viernes el diario británico The Telegraph. De acuerdo con el mismo periódico, se trata de un punto de inflexión después de casi dos dé­cadas en las que Estados Unidos se ha centrado en la lucha contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre. China, Rusia, Corea del Norte e Irán son mencionados ahora como potencias que amenazan el orden internacional.

AMLO y el PRI.

Pedro Salmerón Sanginés
En una coyuntura de campañas negras, en las que la mentira y la calumnia son pan cotidiano, una de las acusaciones recurrentes de quienes apoyan explícita o implícitamente al PRI-PAN es que AMLO viene del PRI. Más allá de algunas críticas fundadas a las decisiones y las prácticas de Morena, lo que suele encontrarse en los medios y las redes sociales son dos constantes. Mentiras mondas y lirondas o tergiversaciones interesadas, por un lado, y por el otro, la descalificación todos son iguales (es decir, la confesión: nosotros sí somos corruptos, pero todos lo son) por el otro.
Uno de los argumentos recurrentes del todos son iguales es AMLO viene del PRI. Sé que contra quienes diseñan su visión del mundo con base en creencias y prejuicios, los argumentos históricos (los que señalan el cambio, la transformación, los movimientos de los hombres, los grupos, las cosas) tienen poco filo, pero vayan tres estampas sobre aquel joven priísta de hace tres y cuatro décadas.
Recién egresado de la facultad, AMLO se incorporó a la campaña electoral del gran poeta Carlos Pellicer a senador de su estado natal. Su capacidad de trabajo llamó la atención del nuevo gobernador, Leandro Rovirosa, quien le encargó la dirección regional del Instituto Nacional Indigenista (1977-1982). La socióloga y educadora polaca Irena Majchrzak quien lo trató en 1979-1980, lo describió así:
La persona del director del Instituto Nacional Indigenista se hizo un poco mítica en la región. Todos saben que se le puede encontrar en su oficina sólo entre las siete y las ocho de la mañana. Después sale a supervisar las actividades en el campo. Tuve la oportunidad de observar su ritmo de trabajo. Estaba sentado en su despacho en medio de una multitud y así atendía a las personas. Cada quien le iba entregando un papelito en el que estaba expuesto su problema. El director tiene 26 años y parece que para él no hay tiempo que perder. Todo resuelto con la mayor atención y el mayor respeto posibles. La eficacia, en una palabra.
Irena Majchrzak escribió esto en 1988, sobre su experiencia en Tabasco en 1979-1980. En 1988 Andrés Manuel López Obrador apenas era el emergente líder regional de un naciente movimiento de oposición del que Majchrzak no habla. La antropóloga habla de su trabajo cuando no tiene por qué quedar bien ni alabar a ese joven funcionario que había facilitado su trabajo. Es, por tanto, un retrato desinteresado y conmovedor.
En 1982 llegó al gobierno de Tabasco el antiguo maestro de AMLO, Enrique González Pedrero, quien le ofreció la presidencia estatal del PRI (cuyo himno no compuso AMLO). Desde ahí intentó un proceso de renovación democrática que topó con la resistencia de las estructuras, ante las que González Pedrero cedió, removiendo a López Obrador al nada desdeñable cargo de oficial mayor, que AMLO sirvió un día, renunciando el 16 de agosto de 1983 mediante una carta que demuestran su dignidad y desinterés por tener un cargo o posición sólo por tenerlos: este cargo –escribió en su renuncia– me aleja del propósito fundamental de servir al pueblo y aunque le agradece su apoyo, manifiesta su renuncia con carácter de irrevocable.
Se dedicó entonces a un empleo menor (sin carácter político) en Ciudad de México, a culminar la tarea pendiente de titularse y a sus estudios de historia de Tabasco, antes de sumarse a la disidencia democrática del PRI, encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, en 1987. Quienes usan el mantra AMLO viene del PRI olvidan o ignoran que en los periodos 1929-88 innumerables mexicanos de enorme valía (intelectuales, educadores, poetas, artistas, creadores, organizadores sociales y políticos honestos, que los hubo) sirvieron al partido de Estado por múltiples razones históricas que exigirían otro artículo, porque la única opción real de izquierda era la comunista, con la que ninguno de ellos comulgaba. Cuando nace en México una opción real de izquierda nacionalista no marxista, muchos de esos priístas, incluido AMLO, se sumaron a ella (tachar a López Obrador de comunista entra de lleno en las mentiras mondas y lirondas… o es fruto de una profundísima ignorancia).
Esa es la historia de la militancia de AMLO en el PRI. Puede consultarse en Héctor Alejandro Quintanar, Las raíces del movimiento regeneración nacional, Ítaca, 2017, con prólogo de Lorenzo Meyer.
Pd: Este sábado 26 de enero, tendré el honor de presentar Patria, de Paco Ignacio Taibo II, acompañando al autor y al ingeniero Cuitláhuac García Jiménez, en la Heroica Ozuluama, tierra de mi madre y mis abuelos. Informes en mi Twitter.
Twitter: @HistoriaPedro
Blog: lacabezadevilla.wordpress.com

Deportación ilegal: crueldad recurrente.

En su más reciente informe sobre la situación de los migrantes centroamericanos que transitan por México, Amnistía Internacional (AI) recoge testimonios del uso recurrente de la deportación ilegal por parte de las instancias encargadas de aplicar la legislación en la materia y procesar las solicitudes de asilo presentadas por quienes ingresan a nuestro país, ya sea con la finalidad de permanecer aquí o porque se encuentran de paso hacia Estados Unidos.
Para comprender este fenómeno es necesario precisar que se entiende por deportación ilegal aquella efectuada sin que al afectado se le informe acerca de su derecho a solicitar asilo, cuando esta solicitud es rechazada pese a que existan elementos para suponer que la devolución de la persona migrante a su país de origen pone en riesgo su vida o su libertad, o bien aquellos casos en que la deportación se produce en el periodo en que el migrante tiene derecho a apelar del rechazo a su solicitud.
Los testimonios recabados por AI dan cuenta de múltiples hechos que caen en alguno de los supuestos anteriores, así como de una sistemática negativa del personal migratorio a tomar en cuenta los derechos humanos de las personas aprehendidas por encontrarse en territorio mexicano sin los papeles correspondientes. De acuerdo con la organización defensora de los derechos humanos, 40 por ciento de las personas detenidas por autoridades migratorias fueron devueltas a sus países de origen pese a contar con solicitudes de asilo o haber manifestado temor por su vida si retornaban. Como agravante de este trato violatorio de la legalidad internacional, 75 por ciento de ellas ni siquiera fueron informadas de su derecho a solicitar asilo.
El escenario descrito cobra un cariz dramático si se considera que todas las personas entrevistadas para el reporte provienen de naciones cuyos índices de inseguridad rebasan varias veces los que la Organización Mundial de la Salud clasifica como niveles epidémicos de homicidio, ante los cuales migrar se torna una decisión de vida o muerte. En efecto, el peligro para estas personas en sus lugares de origen es tan exasperante que las obliga a tomar el camino pese a los robos, secuestros, extorsiones y ataques sexuales de que son víctimas en su tránsito por territorio mexicano.
Una sociedad como la nuestra, que tiene en los connacionales residentes en el extranjero su principal fuente de divisas y un pilar fundamental en los ingresos de millones de familias, debería ser particularmente sensible a la manera en que se trata a los desplazados de cualquier nacionalidad, sin importar su estatus migratorio.
Pero incluso en ausencia de esta sensibilidad entre las autoridades correspondientes, la devolución irregular de migrantes debe cesar en tanto resulta inadmisible desde una perspectiva de elemental respeto a la legalidad interna e internacional.

lunes, 22 de enero de 2018

Transición sexenal.

León Bendesky
Cuando se piensa acerca de la política y de la economía no pue-de perderse de vista a la gente. Esa tiene que ser la primera referencia ineludible. Parece obvio y, sin embargo, no lo es.
Aquí señalo un aspecto agregado sólo para advertir la re- levancia de considerar a la población.
Aunque es sabido hay que insistir en el cambio de la estructura poblacional del país. Desde comienzo de este siglo y según las previsiones que hay hasta 2030 la llamada pirámide de la población, es decir, la composición por rangos de edades, se está modificando de manera rápida.
La base de esa pirámide, en la que están aquellos habitantes de menor edad, se contrae notablemente y tiende a ensancharse la parte media y, también, la punta. Hay una maduración y envejecimiento que tienen serias repercusiones.
La llamada transición demográfica está en pleno desarrollo y el bono demográfico, que consiste en la ventaja que se deriva de una población joven para fortalecer la capacidad de crecimiento económico, así como para acrecentar los fondos de pensiones se está agotando.
En la medida en que no se crean suficientes empleos y con una remuneración adecuada que mantenga y eleve su capacidad de compra no hay manera de satisfacer las necesidades actuales y, menos aun, las exigencias de los próximos años.
Los recursos que se destinan a la inversión no absorben a quienes tienen que trabajar y aquellos que se usan para cubrir las necesidades sociales de salud, educación, vivienda, retiro y otros no alcanzan. Los niveles de vida de una parte significativa de la población se estancan o decrecen y la desigualdad aumenta. Así no es posible contener y, menos aun, reducir sostenidamente la pobreza.
En los pasados 10 años, periodo que sirve sólo de referencia, el crecimiento promedio anual de la producción es menor a lo que se destina a las pensiones y a los subsidios.
La deuda pública medida de manera amplia pasó en la pasada década de casi 30 por ciento del producto a 48 por ciento, mientras la eficiencia del uso de ese dinero es, por decir lo menos, muy cuestionable.
La política económica no consigue acoplarse con el funcionamiento cíclico de la economía y, entonces, los movimientos del mercado interno, más los choques que provienen del exterior, son de mayor magnitud.
La estabilidad macroeconómica se sostuvo mientras las tasas de interés en Estados Unidos eran muy bajas y en tanto que las exportaciones crecían en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, aunque con una productividad en constante decrecimiento.
La vuelta a la inestabilidad no debería ser únicamente tema de cifras coyunturales, sino un cuestionamiento serio del modo en que funciona esta economía.
Esta condición junto con la gran deuda pública han puesto en entredicho, por ejemplo, a la tan manida reforma energética. El precio de la gasolina sube. En su composición los impuestos que cobra el gobierno (IEPS) representan más de la quinta parte y hay que añadir el IVA. El gas se ha disparado también. Y no hay que olvidar que el precio de los energéticos significa el mayor componente de la inflación registrada y que sigue creciendo. Al gobierno no hay recursos que le alcancen.
El Banco de México anunció que habrá más aumentos en la tasa de interés, lo que repercutirá en el conjunto de los precios y en la situación de endeudamiento de las familias. Y el peso tendrá muchas dificultades para estabilizarse y más aun para apreciarse de nuevo frente al dólar. Ambas condiciones, la volatilidad del tipo de cambio y la depreciación del valor de la moneda son elementos claros de inestabilidad y fragilidad.
Esta historia es ampliamente conocida por las fases cíclicas de crecimiento y recesión y por las diversas crisis económicas de las pasadas décadas. Ambos, los ciclos y las crisis son cada vez más costosos. Y aunque en términos de la contabilidad nacional parecerían superarse, la realidad es que sus efectos se acumulan y se expresan en las condiciones muy desiguales para los distintos grupos de la población.
Sin embargo, se ha defendido largamente la gestión económica basada en los criterios más convencionales seguidos internamente y alentados desde las instituciones financieras internacionales, públicas y privadas.
La relación que puede establecerse entre la sociedad y el desenvolvimiento económico es compleja. No se produce de manera directa y sus consecuencias tienden a ahondarse y extenderse, como ocurre de manera sobresaliente y dramática con las condiciones de violencia e inseguridad pública que reinan en el país.
La combinación de la disfuncionalidad económica y social es cada vez menos sostenible. En los meses que siguen hasta las elecciones las contradicciones tenderán a tensarse. Este es un fin sexenal con rasgos particulares y dependemos todos de la transición ya en curso, tanto en su forma como en su contenido.