jueves, 27 de julio de 2017

¿Futuro promisorio?

Orlando Delgado Selley
Con una sincronía que parece concertada, desde diversos frentes se plantea que la situación económica mexicana ha mejorado y que la perspectiva hacia adelante es clara. De una parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anuncia que el pronóstico de crecimiento para 2017 mejoró al pasar de 1.7 a 1.9 por ciento. Su explicación es que en el primer trimestre de este año la actividad económica superó las expectativas. Por otra parte, en declaraciones a La Jornada, el director general de Banorte señala que lo peor no pasó. Estábamos esperando que granizara y hubiera una tormenta fortísima y, pues, cayeron tres gotas, de modo que el futuro es promisorio y anticipa un mayor crecimiento para México. El presidente Enrique Peña Nieto, por su lado, en medio de críticas del gobernador panista de Baja California Sur, insiste en que pese a momentos convulsos el país sigue en la ruta del crecimiento, dinamismo y mejor futuro.
El optimismo que permea esta idea de futuro pretende ignorar que el mes próximo comenzará la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y no hay argumento sólido que pueda sostener que México resultará beneficiado. Lo probable es que las negociaciones sean difíciles, con temas en los que el gobierno de Donald Trump será inflexible al reducir las condiciones que han favorecido las exportaciones originadas en nuestro país. Uno de estos rubros es la permanencia del mecanismo de solución de controversias, que ya ha causado una respuesta dura de Canadá. Además, como lo han mostrado las audiencias públicas estadunidenses, los productores de aquella nación reclaman que productores mexicanos reciben subsidios desleales, ofrecen precios menores a los costos de producción y operan con costos laborales extremadamente bajos.

¿Qué hay detrás de la renegociación del TLCAN?

William I. Robinson*
La decisión del gobierno de Estados Unidos de renegociar con México el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha sido interpretada por la mayoría de los comentaristas como la salva de arranque de una nueva oleada de proteccionismo estadunidense. Pero el discurso público de Donald Trump no debe confundirse con la esencia del programa económico de su gobierno y las probables políticas comerciales. Una explicación mejor para la renegociación reside en la transformación de la economía estadunidense y global en los años posteriores a la puesta en vigencia en 1994 del TLCAN.
La región económica de EU forma parte de un sistema globalizado de producción y finanzas. Las élites políticas y económicas estadunidenses no podrían desenmarañar a Estados Unidos de la vasta red de cadenas de subcontratación y outsourcing que caracteriza la economía global. Trump y los multimillonarios que conforman su gabinete son parte de la clase capitalista trasnacional. El imperio empresarial de Trump se extiende sobre el mundo, incluyendo fábricas en México que se aprovechan de la mano de obra barata para exportar a EU gracias a las disposiciones del TLCAN.
Trump atacó al TLCAN durante su campaña electoral como parte de su estrategia de obtener una base social entre sectores de la clase obrera estadunidense, desproporcionadamente blanca, quienes enfrentan los estragos de la globalización capitalista. Pero más allá del discurso público, no hay nada populista en las políticas que hasta la fecha el gobierno de Trump ha planteado. El Trumponomicos abarca la desregulación total, recortes del gasto social, el desmantelamiento de lo que aún queda del estado de bienestar social, las privatizaciones, la reducción de los impuestos a las corporaciones y los pudientes, y una expansión de los subsidios estatales al capital, en fin, el neoliberalismo en esteroides.

Ciudad de los niños: fracaso institucional.

La resolución en que la juez federal Karla María Macías Lovera ordena al Ministerio Público la investigación y presentación del sacerdote Pedro Gutiérrez Farías trajo de nuevo a la esfera pública las múltiples vejaciones contra niños, niñas y adolescentes perpetrados por el religioso y sus colaboradores en los albergues infantiles Ciudad de los niños, cinco de ellos localizados en Guanajuato y uno más en Michoacán. A raíz de la sentencia de 221 páginas, organizaciones civiles como el Centro de Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolescentes en Guanajuato (Nima) y la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) han señalado que el carácter sistemático del abuso contra los menores se encuentra ampliamente documentado, a la vez que alertan sobre la dilación y el silencio de las autoridades federales ante este caso que vuelve a evidenciar la inoperancia de los mecanismos institucionales de protección a la niñez, particularmente la que se encuentra en peores condiciones de vulnerabilidad.
De acuerdo con denuncias contra el clérigo, que se remontan al menos hasta 2009, él, otros sacerdotes y varias monjas, son responsables de abusos sexuales generalizados, maltrato físico y sicológico, desaparición de jóvenes embarazadas, tráfico de menores con fines de adopción ilegal y venta o regalo de bebés a políticos y funcionarios, cuya complicidad sería un elemento clave para explicar que pese al conocimiento de esta serie de atrocidades contra los menores bajo su resguardo, hasta la fecha ninguno de los señalados haya sido detenido y no haya sido cuando menos llamado a declarar en calidad de testigo.
Muestra de la absoluta indolencia con que se maneja el caso es que la subprocuradora de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República (PGR), el fiscal contra la trata de personas de Guanajuato, y el director del DIF local −organismo que tomó bajo su custodia el albergue ubicado en Salamanca al estallar el escándalo− admiten desconocer incluso el paradero del sacerdote y el personal del albergue.
Es necesario recordar que de ninguna manera se trata de un caso aislado, ni en lo que respecta a la violencia sexual contra menores por parte de integrantes del clero, ni en el ámbito específico de los abusos cometidos dentro de casas de acogida cuya misión debiera ser justamente salvaguardar el desarrollo físico y emocional de los pequeños. En este sentido, es inevitable asociar los presuntos crímenes de Gutiérrez Farías con la revelación, en julio de 2014, de las condiciones infrahumanas padecidas por los niños y adolescentes internados en la casa La Gran Familia, administrada en Zamora, Michoacán, por Rosa del Carmen Verduzco Verduzco, Mamá Rosa. Entonces como ahora, eran evidentes e incluso confesos los vínculos de los responsables con la derecha clerical y política, los cuales deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias tanto por un elemental deber de justicia hacia las víctimas actuales como para frenar la inaceptable repetición de casos como éste.
Lo que es indudable es que sucesos de esta naturaleza no deben ocurrir en un contexto institucional medianamente operante. Por el contrario, cuando se presentan episodios de tal gravedad, queda expuesto el fracaso del conjunto de la institucionalidad, no sólo en las instancias encargadas de la procuración y administración de justicia sino desde de los organismos −tanto públicos como privados− que debieran velar por la seguridad y el bienestar de los miembros más débiles de la sociedad, incluyendo a las instituciones encargadas de la salud y la educación.
En el contexto de la aguda descomposición social causada por los efectos negativos de la política económica neoliberal –desempleo, emigración, pobreza, marginación, desigualdad y disminución generalizada de los niveles de vida del grueso de la población– y de la creciente violencia delictiva, con lo que conllevan en términos de desintegración familiar y orfandad, queda claro que el DIF nacional y sus pares locales son insuficientes e incluso inadecuados para hacer frente a la aguda vulnerabilidad de decenas o centenares de miles de niños, niñas y adolescentes. Por su parte, las instancias de procuración e impartición de justicia no deben, en tales condiciones, permitir el menor margen a la impunidad ante casos de abuso de menores persistente y reiterado, como el que ha tenido lugar en la Ciudad de los niños.

miércoles, 26 de julio de 2017

Síntesis del balance... A 37 DÍAS … NUESTRA JORNADA DE LUCHA RINDE SUS FRUTOS.

Hace 37 días comenzamos la Jornada de Lucha por el Cumplimiento de los Acuerdos pactados con el Gobierno Federal. Instalamos un plantón por tiempo indefinido frente a la Secretaría de Gobernación que acompañamos de múltiples actividades de protesta, marchas, mítines, foros, conversatorios, eventos culturales, visitas a cinco Secretarias de Estado y otras dependencias públicas, etc., todo ello, con la finalidad de vencer a las tácticas dilatorias e incumplimientos del gobierno de EPN. No nos falto el apoyo del pueblo, durante todos estos días, nuestra plantón ha recibido el acompañamiento fraterno y solidario de decenas de organizaciones democráticas tanto nacionales como internacionales.
Uno de los primeros resultados de nuestras movilizaciones, fue la atención directa y en su caso el establecimiento de mesas de trabajo entre el SME y la Secretaría de Energía (SENER), Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) y la propia Secretaría de Gobernación (SEGOB). 
El plantón de Bucareli ha contado con la presencia permanente de la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (ANUEE), organización social que surge desde las entrañas de nuestra lucha de resistencia, como un referente popular en contra de los altos cobros de energía eléctrica y por el derecho humano a la energía. La ANUEE y el SME, unimos nuestra luchas y demandas. El SME exige solución a las demandas de la ANUEE y los usuarios sostendrán la huelga de pagos mientras no se resuelvan las demandas del sindicato; hoy somos una misma fuerza social, en defensa de la ENERGÍA como un bien común que pertenece y debe beneficiar al pueblo.
Durante las ultimas semana realizamos diversas actividades exigiendo el cumplimiento de los acuerdos: 
El lunes 10 de julio, la comisión negociadora del SME se reunió con autoridades de la SHCP y AGROASEMEX, para avanzar en el pago de los adeudos a nuestros compañeros adherentes al esquema de Renta Vitalicia. 
El martes 11 de julio recibimos en el plantón la solidaridad de una comitiva del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) encabezada por su Secretario General, el compañero Francisco Hernández Juárez, quien informó de las violaciones que pretenden imponer en contra de los telefonistas y su contrato colectivo de trabajo, de igual forma se realizó un llamado a la solidaridad obrera por la defensa de los derechos fundamentales de la clase trabajadora.
El jueves 13 de julio, en el plantón contamos con la presencia de compañeros de la United Electrical Workers (UE) de los Estados Unidos y del Frente Autentico del Trabajo (FAT), organizaciones que pertenecen a la Alianza Trinacional de Solidaridad México, Estados Unidos y Canadá, en este evento las organizaciones internacionales se solidarizaron con la lucha de resistencia, exigiendo el cumplimiento de los acuerdos entre el SME y el gobierno federal. 
El viernes 14 de julio, realizamos la Asamblea General Ordinaria de Informes en el Auditorio Ernesto Velasco Torres de nuestro recinto sindical, donde el compañero Secretario General Martín Esparza Flores dio un importante informe al conjunto de la organización, tanto del desarrollo de la jornada de movilización por el cumplimiento de los acuerdos pactos con el gobierno, como del avance en la constitución de nuestra Cooperativa LF del Centro. 
El sábado 15 de julio, una delegación del SME participó en el foro de solidaridad con el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Jornada (SITRAJOR) realizado en el local del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM).
Lunes 17 de julio, hicimos un mitin frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para demandar una reunión entre la comisión negociadora del Sindicato Mexicano de Electricistas y el actual Secretario de Relaciones Exteriores Luis Videgaray Caso y antiguo Secretario de Hacienda y Crédito Público, que estuvo presente en la firma del “Memorándum de Entendimiento”.
Miércoles 19 de julio. Recibimos en el plantón de Bucareli a los compañeros del Frente Popular Francisco Villa, con quienes compartimos el espacio de lucha y solidaridad. 
Jueves 20 de julio, una delegación del SME y la Nueva Central de Trabajadores participó en la marcha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por la abrogación de la Reforma Energética y la reinstalación de los maestros cesados por motivos políticos. 
Viernes 21 de julio, compañeros sindicalistas de Francia de la Union Syndicale Solidaires acuden al plantón de Bucareli para solidarizarse con la lucha del SME y el movimiento obrero mexicano, haciendo hincapié en la necesidad de articular las luchas obreras internacionales, la lucha del SME en palabras de nuestros compañeros franceses, es un “ejemplo de lucha, que va a ganar”. 
En suma, nuestra jornada de lucha y movilizaciones ha servido para romper con el incumplimiento del gobierno mexicano. El SME como organización sindical clasista, democrática, independiente y congruente ha derrotado a los gobiernos neoliberales que se propusieron acabar con nuestra organización sindical. 
El día de hoy construimos un proyecto de lucha que garantiza un ingreso económico para las familias de todos los trabajadores que resistimos. Tenemos como perspectiva y proyecto político sindical avanzar en la organización de los trabajadores para fortalecer nuestra autonomía y transformar el país.
Actualmente el movimiento social mexicano no cuenta con la fortaleza para avanzar en esa dirección. Por ello, necesitamos articular alianzas políticas con el pueblo y sus organizaciones democráticas. Debemos romper con el gremialismo y el sectarismo, fortalecer los vínculos existentes y crear nuevas alianzas con otros referentes para alcanzar la unidad.
México se encuentra sumido en la barbarie y existen decenas de movimientos sociales en todo el territorio nacional con los que podemos avanzar en la organización de los no organizados, que son en gran medida quienes sufren las peores condiciones de vida y de trabajo. 
Esa perspectiva de lucha tiene como primera tarea a cumplir en la menor brevedad posible, la reinserción laboral de todos los que hemos resistido y la satisfacción de las demandas de nuestros compañeros usuarios de la energía eléctrica. 
Hoy, la lucha es en contra de las imposiciones de los neoliberales, en contra del falso sistema político mexicano, donde no hay sino partidos con intereses políticos y económicos suyos que no nos representan. De modo que, nos enfrentamos a un proyecto económico de muerte llamado neoliberalismo, el cual elimina los derechos laborales, agrede al medio ambiente, acaba con la seguridad social, el acceso a la educación, salud, vivienda; precarizando el trabajo y acabando con nuestros derechos humanos, sociales y laborales. 
Hoy debemos avanzar en la articulación de nuestra lucha con todos aquellos que resisten desde abajo en contra los proyectos de muerte del neoliberalismo, los proyectos extractivistas, la privatización de la tierra y el agua. 
Aboguemos por la unidad del pueblo de México, marchemos con los usuarios de la energía, con el magisterio democrático, los mineros, los campesinos y los pueblos originarios. 
Contamos con la experiencia de más de 100 años de lucha, tenemos la capacidad y la fuerza suficiente para salir adelante, para reafirmar la existencia del SME y conseguir a futuro la emancipación de las y los trabajadores.
A 37 día del Plantón de Bucareli, la lucha del SME avanza y se fortalece. 
¡¡VIVA EL SME!! ¡¡VIVA EL PLANTÓN!! ¡¡VIVA LA ANUEE!!
¡¡VIVA LA UNIDAD DE LOS QUE LUCHAN!!
FRATERNALMENTE.
“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”
José Humberto Montes de Oca Luna.
Secretario del Exterior.
Sindicato Mexicano de Electricistas.
Ciudad de México a 25 de julio de 2017.

Migración, tema obligado en la renegociación.

Ana María Aragonés
En las negociaciones del TLCAN en 1993, el tema de la migración de trabajadores fue absolutamente arrinconado por la parte estadunidense ante la propuesta mexicana de que formara parte de los acuerdos paralelos. Carlos Salinas de Gortari explicó en su momento que las condiciones que ponía Estados Unidos para incorporar a la migración en el tratado eran inadmisibles, pues tenían que ver con perder soberanía en el rubro del petróleo mexicano. Lo que puede señalarse es que, como ya se perdió la soberanía sobre el petróleo, ahora ya no hay excusa, los trabajadores migrantes deben ser considerados en la renegociación que se anuncia y no puede seguir siendo un tema tratado en forma totalmente unilateral por el vecino del norte.
Los estadunidenses fueron renuentes a incorporar a los migrantes porque con el TLCAN podían acceder a todo tipo de fuerza de trabajo, sobre todo en el sector agrícola. Una mano de obra que permitiría incrementar sus niveles de competitividad en los mercados internacionales, y así mantener su hegemonía en la exportación agroalimentaria. La obtuvieron con facilidad, pues, por un lado, el presidente Clinton reforzó la frontera México-Estados Unidos implementando un conjunto de programas que hacían complicado los pasos tradicionales de trabajadores. Por ello los migrantes mexicanos tuvieron que buscar nuevas rutas, mucho más peligrosas, surgiendo la llamada “industria de los coyotes” y más adelante vendrían los tratantes de seres humanos. Los costos y las tragedias para estos hombres y mujeres los obligó a cambiar la tendencia de la circularidad por la permanencia en el país vecino bajo la figura del trabajador indocumentado. Para México la firma del TLCAN supuso, entre otras cosas, la devastación del campo, pues, por un lado los subsidios en México descendieron estrepitosamente, mientras Estados Unidos los elevaba, afectando la competitividad de los productos mexicanos. Ante esas condiciones, México tomó la decisión equivocada de importar productos agrícolas. Fue miel sobre hojuelas para los granjeros del vecino país, porque exportaron sus productos y recibieron trabajadores mexicanos; claro, indocumentados de alta vulnerabilidad, muy favorable para la economía del país vecino.
La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y su estrategia para obtener apoyo de sus habituales electores promoviendo temor y miedo y criminalizando a los migrantes, está generando no sólo tragedias de horror para los migrantes que sufren las deportaciones, pero al estar disminuyendo su flujo, se ha puesto en evidencia que se trata de una fuerza laboral altamente productiva y que ha llenado las vacantes que la economía estadunidense requería. Surgen importantes pronunciamientos contra la enorme escasez de trabajadores para los campos de Estados Unidos. Se señala que, aún aumentando el salario más allá de los 10.50 dólares en que está fijado, no hay trabajadores estadunidenses que quieran realizar la dura labor de trabajar la tierra. Personas como Sara Frey –quien de joven trabajó los campos en Illinois y ahora opera numerosas granjas en ese estado y en otros– han señalado que llevamos años arrastrando la escasez de trabajadores y la situación es muy clara si el Congreso no resuelve el problema: o importamos alimentos o importamos trabajadores. Según la American Farm Bureau Federation, siete de cada 10 trabajadores agrícolas a escala nacional no tienen papeles. Es decir, que se trata de un rubro que depende casi por completo de los extranjeros, básicamente mexicanos.
Por otro lado, el gobierno de Estados Unidos ofrecerá este año 15 mil visas adicionales H2B que se otorgan a trabajadores no agrícolas de temporada para una serie de negocios, entre los que se encuentra la Trump Organization, que contrata trabajadores extranjeros. Kelly señaló que la decisión de añadir más visas de trabajo era una demostración del compromiso del gobierno para apoyar a los negocios estadunidenses.
Las pláticas para la renegociación o modernización del TLCAN se llevarán a cabo en unas cuantas semanas, pero no puede repetirse el error de dejar de lado del cuerpo asesor a: organizaciones laborales, ambientales, de derechos humanos, pero sobre todo asociaciones de migrantes, entre ellas el Centro de Derechos del Migrante, Inc (CDM) organización trasnacional de derechos laborales dedicada a garantizar el acceso a la justicia para las y los trabajadores migrantes basados en México, y que como señala se siente indignado porque el presidente de Estados Unidos haya abandonado a las y los trabajadores migrantes.
Si bien los negociadores mexicanos tendrán un papel central en la conformación del acuerdo, el Congreso mexicano debería hacer su trabajo y realizar diagnósticos, discusiones y propuestas, pero lamentablemente la mayoría de sus políticos tienen como única preocupación las cuotas y los cuates que les puedan pavimentar 2018.
amaragones@gmail.com

Migrantes: satanizados, perseguidos e indefensos.

Los cuerpos de cinco migrantes centroamericanos –tres mujeres y dos hombres, de nacionalidades guatemalteca y hondureña– que fallecieron ahogados en el Río Bravo fueron rescatados ayer por personal de Protección Civil de Ciudad Juárez, Chihuahua. De acuerdo con las autoridades, podría haber otros 11 muertos. Así se incrementa, en cuestión de días, el saldo trágico de la criminalización de los trabajadores que intentan ingresar a territorio estadunidense por la frontera norte de México. Apenas el domingo de la semana pasada 10 viajeros indocumentados (cuatro de ellos, mexicanos) que eran transportados en un camión de carga sin ventilación ni refrigeración murieron por asfixia o deshidratación en el trayecto de Laredo a San Antonio, en un episodio atroz que evidenció una vez más el rostro más brutal del tráfico de personas.
Pero, en uno y otro casos, al igual que ocurre en los cientos de muertes de migrantes que tienen lugar en los pasos fronterizos ribereños o desérticos de la frontera México-estadunidense y en más puntos entre ambos países, la actividad ilícita de polleros y enganchadores se desarrolla en el ámbito generado por la hipocresía tradicional de Estados Unidos en materia migratoria: la prohibición de ingresar a ese país a trabajadores cuya mano de obra sigue siendo fundamental para la economía de la superpotencia.
Como ejemplo de esta doble moral, el jueves pasado se señalaba en este mismo espacio que el discurso xenofóbico y racista que caracteriza a la presidencia de Donald Trump –y que es compartido por los sectores políticos y sociales más cavernarios del espectro político en la nación vecina–, según el cual los trabajadores extranjeros son responsables de buena parte de los males que aquejan a Estados Unidos, debe contrastarse con las quejas de empresarios, principalmente en los ramos agrícola, de la construcción y de servicios, en el sentido de que ningún trabajador local está dispuesto a tomar las plazas dejadas por los migrantes, y que incluso una explotación del campo propiedad de uno de los hijos del actual mandatario ha solicitado autorización para contratar a migrantes para la vendimia.
Así, la política de criminalizar la migración y los discursos de odio procedentes de la Casa Blanca desempeñan un papel fundamental en la gestación de situaciones mortíferas como las del Río Bravo y San Antonio.
Pero más allá de la responsabilidad ineludible de las autoridades estadunidenses debe admitirse también que los trabajadores mexicanos y centroamericanos se encuentran en circunstancias de extremada indefensión debido a la falta de firmeza de sus propios gobiernos, los cuales han fallado en exigir a Washington la despenalización de la migración laboral y el cese de los atropellos y las violaciones a los derechos humanos que enfrentan sus ciudadanos en territorio estadunidense. En el caso de México, es evidente que el tema debe ser llevado a la mesa en la que habrá de renegociarse el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Finalmente, la mejor solución sería la adopción de una política económica capaz de impulsar el crecimiento, generar empleos, dignificar el campo y mejorar los niveles de vida de la población, de modo que ésta no se vea empujada por la necesidad a abandonar su lugar de origen para emprender viajes inciertos y sembrados de peligros de todas clases.