domingo, 30 de abril de 2017

Carta de López Obrador a Peña Nieto.

Periódico La Jornada
Domingo 30 de abril de 2017, p. 3
Enrique Peña Nieto
Presente
Antes de las elecciones presidenciales de 2006 se difundieron los videos de René Bejarano recibiendo dinero del contratista Carlos Ahumada. Los primeros que se sentaron con Ahumada a ver estos videos fueron Carlos Salinas y Diego Fernández de Cevallos, los cuales, en complicidad con Vicente Fox, decidieron trasmitirlos en Televisa para perjudicarme.
Ahora, usted vio con Yunes Linares los videos de la candidata de Morena, Eva Cadena, recibiendo dinero con la reiterada recomendación de que me entregara esos billetes de procedencia ilícita.
Tengo también el dato de que usted le ordenó al secretario de Gobernación, Osorio Chong, que entregara los videos al periódico El Universal y a otros medios con el propósito de que fueran ampliamente difundidos.
A pesar de que usted actuó para dañarme, lo que más me apena es su poco nivel político y moral. Es una vergüenza que, quien se ostenta como Presidente de nuestro gran país, México, no actúe como hombre de Estado, sino como un vulgar jefe de pandilla.
Con todo el mensaje que implica, le envío la carpeta azul que me hicieron llegar sobre las propiedades de Yunes Linares en el país y en el extranjero, y de las denuncias que, por enriquecimiento ilícito, se han presentado en la procuraduría en contra de este siniestro personaje, sin que se les haya dado curso, debido a las complicidades y componendas que ustedes mantienen.
No se equivoque, Presidente. Yo no lucho por cargos ni por dinero. Lucho por ideales y principios. Y es la honestidad lo que estimo más importante; por eso, su actitud hirió mi dignidad. Y, como decía El Quijote, cuando está de por medio la libertad o la honra, se puede y se debe arriesgar hasta la vida.
Andrés Manuel López Obrador
Chimalhuacán, estado de México, a 29 de abril 2017

Colocan mantas con amenazas a AMLO en el estado de México.

Foto
Asegura que la mafia del poder está detrás de la guerra sucia; no tenemos miedo
Envía al Ejecutivo federal expediente que documenta supuestos actos de corrupción de Yunes
Andrés Manuel Lopez Obrador asegura que seguirá el trabajo cercano con la candidata de Morena en el estado de México, Delfina GómezFoto La Jornada
Javier Salinas Cesáreo y René Ramón
Corresponsales
Periódico La Jornada
Domingo 30 de abril de 2017, p. 3
Acolman, Méx.
Horas antes de que Andrés Manuel López Obrador encabezara mítines de apoyo a la candidata del partido Morena a la gubernatura del estado de México, Delfina Gómez Álvarez, un presunto grupo criminal identificado como La familia unida colocó mensajes con amenazas en su contra en las inmediaciones de los puntos de concentración en los municipios de Acolman y Chimalhuacán.
En el mitin proselitista efectuado después de las 4 de la tarde en Acolman, López Obrador se refirió al asunto. Señaló que “La familia unida está encabezada por (el presidente) Enrique Peña Nieto y la mafia del poder”, y declaró que el que lucha por la justicia no tiene nada que temer.
En Chimalhuacán, López Obrador enfocó su discurso y declaraciones a una carta que escribió para el Presidente, a quien responsabilizó de perpetrar la guerra sucia en su contra con la difusión masiva de los videos de Veracruz. Le advirtió que su actitud hirió mi dignidad y por ello continuará haciendo públicos los actos de corrupción de políticos, tanto del PRI como del PAN.
En este caso le envió al mandatario la carpeta azul que contiene información sobre los supuestos actos de corrupción del gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, al igual que sus propiedades en México y el extranjero.

sábado, 29 de abril de 2017

Primero de mayo de los trabajadores y ciudadanos.

Arturo Alcalde Justiniani
Año 2017: otra vez viviremos el rito anual del Día de los Trabajadores. Otra vez escucharemos las declaraciones ampulosas del gobierno sobre los supuestos avances en el mundo laboral, que contrastan con la realidad de los hombres y mujeres que viven de su trabajo; otra vez la parada fría de los sindicatos oficiales en el Zócalo y la prisa de los líderes para llegar corriendo a la ceremonia de Los Pinos a tomarse la foto con el Presidente en turno.
En otro espacio, el sindicalismo independiente, como hace muchos años, marchará horas más tarde, también al Zócalo, con sus viejos y nuevos reclamos: salario insuficiente, libertad sindical, respeto al derecho de huelga, ahora denominado por el gobierno paro técnico, con el fin de mantener la estadística de cero huelgas. Los manifestantes también expresarán su condena a los contratos de protección patronal y exigirán la ratificación del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), misteriosamente retenido en el Senado. Las reivindicaciones particulares de cada gremio y sector estarán presentes: los telefonistas reclamarán el respeto a la integridad de su empresa, los trabajadores universitarios y de centros de investigación protestarán por el 3.08 de incremento salarial impuesto por la Secretaría de Hacienda, a pesar de que la inflación es sensiblemente mayor. Los jornaleros agrícolas denunciarán el incumplimiento de acuerdos por parte del gobierno, entre ellos, la fijación de un salario mínimo profesional, categoría salarial que se ha mantenido congelada, incluso para el resto de los trabajadores.
Son muchas las razones para protestar este primero de mayo y todos los días del año. La degradación del trabajo es el común denominador por lo menos en las últimas tres décadas: no hay empleos y los que se crean son francamente miserables, la subcontratación, prohibida por la ley, es consentida e incluso promovida en la práctica destruyendo las relaciones auténticas del trabajo; las renuncias en blanco se han convertido en una acción común y los gobiernos federal y locales han abdicado a su obligación de hacer valer el respeto a las normas de trabajo, basta voltear los ojos a los trabajadores de la construcción y a sus muertos recientes en accidentes que pudieron prevenirse. El reparto de utilidades se confirma como una especie en extinción y las jornadas se incrementan para que los trabajadores no puedan obtener un centavo más por concepto de tiempo extra.
Este año, además, se hará sentir la exigencia de que la legislación secundaria de la reciente reforma constitucional al artículo 123, que traslada la justicia laboral de las juntas de Conciliación y Arbitraje a los poderes judiciales, sea un proceso transparente, participativo y no opaco y sometido al criterio patronal, como se diseña por la Consejería Jurídica de la Presidencia. Hoy es la oportunidad para que los juicios orales, como se llevan a cabo en otras ramas del derecho, se incluyan en el procedimiento laboral preservando su naturaleza social.

Cien días de fracasos.

Donald Trump cumplió ayer sus primeros 100 días al frente de la Casa Blanca en medio de dos nuevos fracasos en los frentes político y económico. Por una parte, pese a contar con mayoría en ambas cámaras del Congreso, no ha logrado la aprobación del presupuesto para el año fiscal que concluye el 30 de septiembre, por lo que la bancada republicana debió implementar una ley parche que le permita aplazar una semana el cierre gubernamental –la parálisis de todos los servicios públicos, excepto los considerados estratégicos–. Por otro lado, se dio a conocer que tanto el producto interno bruto (PIB) como el gasto de los consumidores y el gubernamental registraron sus peores desempeños de los últimos tres años para un primer trimestre, además de una abrupta caída con respecto al trimestre anterior, el último del pasado gobierno demócrata.
Estos recientes tropiezos de la administración republicana pueden explicarse en parte por la absoluta inexperiencia política del mandatario, quien jamás había desempeñado un cargo público. Como el propio Trump declaró a la prensa, quien tomó las riendas de la mayor potencia militar del planeta el pasado 20 de enero, se encuentra sorprendido por el hecho de que ejercer la presidencia de Estados Unidos sea más difícil e implique mayor cantidad de trabajo que su vida anterior como magnate inmobiliario y presentador de televisión.
Se entiende también que el desconocimiento de las reglas y mecanismos institucionales más básicos de que hace gala el empresario lo haya llevado a cometer repetidas pifias políticas, entre las cuales la más significativa hasta ahora fue su fracaso en reunir los suficientes votos legislativos entre sus propios correligionarios para desmantelar la Ley de Cuidados de la Salud Asequibles o Affordable Care Act de su antecesor, Barack Obama. El veto judicial a los anticonstitucionales y xenófobos decretos con que buscó prohibir la entrada de ciudadanos musulmanes y suspender el programa de asilo político, así como la incapacidad de conseguir fondos para el muro fronterizo con México, su principal promesa de campaña, son otros tantos reveses que han deslucido la imagen de gran triunfador con que atrajo al electorado.
Sin embargo, la ineficacia del gobierno de Donald Trump, y la parálisis económica y política que suponen para su nación, serían de la incumbencia exclusiva de los ciudadanos estadunidenses si no fuera porque van acompañadas, en el plano externo, de peligrosas bravuconadas y agresiones unilaterales que han exacerbado conflictos tan complejos como la guerra en Siria y el contencioso entre las dos Coreas. Las acciones del actual régimen republicano en los escenarios mencionados ponen en riesgo la ya frágil estabilidad mundial y, debido a la impericia diplomática tanto del mandatario como de quienes conforman su círculo más cercano, amenazan con arrastrar al mundo a una catástrofe de dimensiones imprevisibles.
Ante la tentación de usar la política exterior para desviar la atención de los fracasos internos, la comunidad internacional debe vigilar que Trump se ciña a la legalidad, respete de manera irrestricta la soberanía del resto de las naciones y evite provocaciones que compliquen innecesariamente los conflictos en curso.

La ignorancia como política de gobierno.

Enrique Calderón Alzati / IV
El nuevo modelo educativo y la constitución. Luego de cuatro años de actuación de un gobierno caracterizados por sus múltiples engaños, crímenes y escándalos de corrupción, en un intento extemporáneo de rescatar su mal llamada reforma educativa impuesta con la complicidad de los diputados de PRI, PAN y PRD mediante el Pacto por México y rechazada tanto por los maestros, como por amplios sectores de la sociedad, Enrique Peña Nieto presentó hace algunas semanas, su nuevo modelo educativo, que supuestamente constituye el sustento de esa reforma moralmente necesaria para el país según lo afirmó él mismo durante esa presentación, pretendiendo ignorar que a estas alturas, la citada reforma es un fracaso oneroso para la nación en virtud de los múltiples recursos empleados y del retroceso que ha generado en los niveles de desempeño de los estudiantes mexicanos (como lo indican los mismos indicadores de Pisa y de la SEP mostrado en el segundo de esta serie de artículos).
Por ello la presentación del modelo resulta ser un sinsentido, semejante al de quien construye una casa y al verla terminada se da cuenta de que se le había olvidado el desarrollo de los planos, así como la indagación de los requerimientos de los futuros ocupantes. Este planteamiento tomado de la presentación del libro El fraude de la reforma educativa, del senador Manuel Bartlett y del maestro Luis G. Benavides, realizada en la Feria Internacional del Libro Universitario en la Ciudad de Xalapa, me parece descriptivo del tamaño de la irresponsabilidad e ignorancia de quienes hoy tienen en sus manos el poder y la responsabilidad de gobernar el país.
¿Por qué sin tener un modelo educativo y un diagnóstico de la problemática educativa, que bien pudieron realizar apoyándose en quienes saben de educación en nuestro país, se lanzaron a instrumentar una reforma impuesta por un organismo extranjero, que es ajeno a la educación? ¿Se percataron acaso de que al hacerlo y alterar para ello la Constitución que el propio Enrique Peña Nieto juró respetar, lo que estaban haciendo era un acto de traición a la patria?
Existe un antiguo refrán que afirma que lo que mal empieza, mal acaba. La supuesta reforma comenzó mal, constituyó un engaño al presentarla como el resultado de un gran consenso nacional de los diferentes actores que participan en la educación incluidos los maestros, las escuelas formadoras de docentes, las instituciones de educación superior, los expertos en educación y los padres de familia, cuando lo que era en realidad un proyecto preparado por la OCDE para imponer su modelo de privatización de la educación, fracasado y rechazado por otros países. Es por ello que diferentes planteamientos críticos sumados a la lucha de los maestros por mantener sus derechos laborales y el respaldo creciente de los padres de familia, aunados a los múltiples errores del secretario de Educación, de sus asesores y de otros altos funcionarios de esa secretaría, condujeron al fracaso de la supuesta reforma.

La rebelión de los científicos y la política profunda.

Hugo Aboites*
Hace unos días, en un sorprendente acuerdo, los partidos mayoritarios en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobaron como de urgente y obvia resolución, nada menos, el exhorto a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para que “sancione a la doctora (una destacada investigadora internacional del cambio climático)… por realizar actividades prohibidas a su nombramiento como investigadora de tiempo completo” (Estenográfica 18/4/17. Páginas 40-42, paréntesis nuestro). Es decir, por transgredir la legislación de la UNAM. El problema real es que la científica tiene una filiación política y la ejerce ocupando un puesto de elección popular. Se ha convertido entonces a la Asamblea en juez que puede determinar quién viola la legislación de una institución autónoma y, luego, llamar a esa universidad a sancionar. Así las cosas, pronto veremos que es de urgente y obvia resolución someter a escrutinio a cualquier institución sospechosa de alguna filiación política, como ya ocurre con la UACM. En otro caso, la golpiza que en el estado de México recibió un universitario hasta hace unos días consejero en la UACM, tiene el sello del desbordamiento de miembros de un partido político contra la universidad.
En este descompuesto fin de sexenio desde el campo de la educación y la ciencia se están enviando mensajes que convendría analizar. Así, al mismo tiempo que la crispación de la política electoral han aparecido las protestas de científicos mexicanos. Éstas no son frecuentes, pero cuando aparecen son significativas precisamente porque representan –ya aquí antes se señalaba– a uno de los sectores más confiables, porque están en el extremo opuesto de la política del agandalle y, en México, son un sector preponderantemente público. Eso da a la ciencia en México el sustento adicional de ser una actividad que es vista como orientada al bienestar social. El vendaval de recortes pone en peligro la formación de futuras y numerosas generaciones de científicos y profesionistas de alto nivel y el mismo rector Graue (UNAM) se ha unido a la exigencia pública: “las instituciones de educación superior –dice– empezaremos a levantar la voz para exigir… un presupuesto suficiente para la ciencia…” ( Yucatán Informa 26/4/17). Pero la ciencia, el conocimiento encarnado en personas e instituciones, no sólo es amenazado por los recortes, también en el centro del país por la imparable lógica de lucha electoral que en momentos en que se siente amenazada llega a extremos y no duda en irrumpir en las casas del conocimiento. Y por muy científicos que sean, como vimos en el caso de la investigadora, éstos no quedan al margen. Es llevada a la arena político electoral.
A pesar de todo, universitarios, científicos y maestros resisten y su resistencia cambia incluso el panorama. Un conjunto importante de universidades públicas autónomas y una destacada institución privada, junto con la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL) se pronunciaron hace unos días (20/4/17, La Jornada) por la entrega del presupuesto legal de la UACM. Destacadas personalidades ya se manifiestan a favor de la científica perseguida. Y, por otro lado, después de cinco años de protestas, desde la misma SEP-INEE, se confirma que la oposición de los maestros ha vuelto terminalmente inoperante la reforma educativa. Su éxito era visto como contribución a la permanencia de un partido en la Presidencia, pero el propio Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación la ha convertido en una desventaja electoral. Dice su saliente presidenta Schmelkes: de mantener la SEP la cifra de 150 mil maestros evaluados por año, el proceso terminaría hasta 2027. “Y entonces –continúa– prácticamente estaremos claudicando al Servicio Profesional Docente, y al claudicar al Servicio Profesional Docente, estamos claudicando a la reforma educativa” ( Agencia Reforma, 12/4/17). ¡Tres sexenios tomaría la primera ronda de evaluación!
La enorme ventaja de este periodo es que las universidades, la escuela y los científicos que protestan, están teniendo una experiencia que les permite sopesar, en primer lugar, si todavía es válida la tesis de que el conocimiento y la política no deben mezclarse. En segundo lugar, pueden reconocer que la escuela, la universidad y la ciencia (como lo han demostrado en redes, en la calle, en la prensa, en las gestiones) han tenido indicios de que sí pueden ejercer el enorme peso político que han tenido en muchos momentos de la historia. No en el sentido de la política panfletaria y ni siquiera en la directamente electoral, sino en la política profunda, la que marca los grandes rumbos del país. Los estudiantes del 68, las declaraciones y la marcha del rector Barros Sierra, no se colocaron en la órbita de los partidos, pero al defender la escuela y la universidad (y ahora la ciencia) crearon espacios y horizontes de poder, de autonomía y de libre conocimiento que siguen siendo referentes del otro país a construir.